Las Monstera son plantas de origen tropical, provenientes de América Central. Estás líneas tratan sobre la Monstera obliqua, una planta cuyo principal atractivo son sus hojas, que cuando emergen son completas y al madurar tienen grandes agujeros. En su hábitat natural esos agujeros las hacen resistentes a vientos, que las atraviesan sin quebrarlas.

Esta variedad de monstera es de crecimiento lento. Puede alcanzar los dos metros de longitud, siempre trepando a algún soporte, de lo contrario se extenderá como rastrera. Sus hojas son perennes, o sea, están verdes todo el año.

Es una planta epifita, que en su hábitat vive apoyada sobre árboles y arbustos, no en la tierra.

Lo ideal es cultivarla en la sombra o en semisombra, porque no tolera la luz solar directa durante las horas más calurosas del día. En interiores debe cultivarse en sitios cálidos, húmedos y luminosos, no resiste fríos ni heladas.

Es una planta rústica que una vez adaptada a su entorno requiere bajo mantenimiento y no es exigente en cuanto a riego, aunque no hay que excederse ni encharcar la maceta, porque puede generar que las hojas se tornen amarillas o marrones.

Emite raíces aéreas, que le permiten anclarse al suelo o al tutor; es fácil de propagar a través de gajos con raíces, similar a la propagación del potus, en verano y colocando los gajos directamente en tierra.

Si las hojas no generan los agujeros en hojas ya maduras las causas más probables son la escasez de iluminación, el aire frío y falta de agua o de abonado.

¿Conocías esta variedad de Monstera? ¡Como siempre me encanta leer tus comentarios!